Una dirección “city-style”: número de casa, nombre de calle y código postal. Con eso, un sistema puede ubicar la vivienda en un mapa (geolocalizarla) y saber en qué bloque, barrio y municipio está.
Un apartado postal, una ruta rural (RR), un “highway contract” (HC) o una descripción como “Carr. 123, km 4.5, frente al colmado”. Eso dice dónde recoges el correo o cómo llegar, pero no es una dirección física estandarizada. Y aun las direcciones de calle y número siguen una estructura distinta a la federal: tres líneas, el campo “Urbanización”, acentos y la ñ. Por eso muchas no se validan ni se parean (“match”) con los sistemas federales, y tampoco se pueden geolocalizar.